LLUVIA DE ESTRELLAS: LAS PERSEIDAS


   Uno de los acontecimientos más sorprendentes que tienen lugar en nuestros cielos, son las llamadas “lluvias de estrellas”, siendo una de las mas conocidas las llamadas como “Las Perseidas”, popularmente conocidas como “Las Lágrimas de San Lorenzo” teniendo lugar en la noche del 12 al 13 de Agosto , una noche en la que se nos brinda la oportunidad de ver un espectáculo sin igual, una lluvia de estrellas conocida desde hace unos 2.000 años.


    Así pues, se trata de la primera lluvia de meteoros de la que se tiene constancia, según se lee en las crónicas chinas de tiempos próximos a Jesucristo, concretamente del año 36, aunque hasta 1835, no se supo, que esta lluvia era periódica, sucediendo todos los años.

    Las estrellas fugaces o meteoros, son pequeños trozos de rocas del tamaño de un grano de arena o de un grano de arroz, en el mayor de los casos, pueden ser como un garbanzo, que chocan a tanta velocidad contra nuestra atmósfera, a una media de 210.000 km/h, que el roce con ella, y debido a la fricción y a la elevada temperatura conseguida, provoca que las veamos como destellos luminosos en el cielo.


    Las velocidades de los objetos celestes en el espacio, suelen ser muy altas y cualquier pequeño objeto que impacte con la atmósfera de la Tierra a estas velocidades, se reducirá a cenizas.


    Estas partículas procedentes de los cometas (y de otros astros del Sistema Solar), cuando viajan por el espacio, se denominan METEOROIDES, una vez que entran en nuestra atmósfera y se hacen visibles como un destello o trazo luminoso en el cielo, se les da el nombre de METEOROS o ESTRELLAS FUGACES, si fueran más brillantes que el planeta Venus y emitieran algún silbido o sonido mientras entran en la atmósfera, se les denominarían BÓLIDO.



¿Por qué se llaman Perseidas?  


    Porque la mayor parte de las estrellas fugaces que se pueden apreciar, parecen provenir de la constelación de Perseo, una constelación que comienza a aparecer en el cielo por el noroeste nada más oscurecer la noche del 12 al 13 de agosto. Hay más de 140 lluvias de estrellas fugaces al año y cada una con su nombre, como por ejemplo las Dracónidas, que parecen provenir de la constelación del Dragón y las Leónidas, que parecen provenir de la constelación de Leo y que tienen lugar cada 17 de noviembre, con un enorme número de meteoros cada 33 años. Ha habido años, en los que las Leónidas han sido tan abundantes, que los observadores la han comparada con el fin del mundo o con una intensa nevada en plena noche, e incluso se han hecho visibles en pleno día, se han observado cayendo sobre la Luna y se han recogido muestras que han llegado a la Tierra , por ello cada año estas lluvias nos sorprenden.


¿Pero de dónde proceden esas piedrecitas que caen del cielo? 

 

    Cada lluvia de estrellas fugaces está asociada a un cometa, también un cometa puede provocar varias lluvias. Cuando un cometa se acerca a al Sol, más que nada cuando se interna en las órbitas de Júpiter, Marte y la Tierra, comienza a desplegar una larga cola, que puede llegar a medir cientos de millones de km. es como una locomotora de vapor, cuyo humo va quedando tras ella, en el caso del cometa, va dejando tras él, restos de polvo y pequeñas piedras. La Tierra choca con estos restos y los de otros cometas en fechas diferentes a lo largo de todo el año.

    El cometa que provoca la lluvia de las Perseidas, es el denominado 109P/Swift-Tuttle descubierto por Lewis Swift y Horace Parnell en 1862, un gigantesco cometa, con un diámetro de 26 km, que se aproxima a la Tierra cada 133 años, visto a simple vista por primera vez en el ano 332 a.C., en estos momentos se aleja de la Tierra para internarse en el Sistema Solar exterior, llegando más allá de la órbita de Plutón, para más tarde regresar. Si el cometa ha pasado recientemente, el material que deja es más numeroso, con lo cual, los meteoros visibles en estos períodos son más abundantes y normalmente más brillantes e intensos. La última vez que pasó fue en 1992, un año más tarde se pudieron contar más de 400 meteoros por hora. El número de meteoros ha descendido desde entonces, pero normalmente se alcanzan a ver a simple vista entre los 100 y 120 meteoros por hora.


¿Desde dónde verlo?

    Desde una gran ciudad, son muy pocas las estrellas que se ven a simple vista. Hay que salir lo más lejos posible de las urbes para encontrarnos cielos muy oscuros, esto es lo esencial para apreciar con todo detalle la lluvia de las Perseidas; mientras más oscuro, más veremos.



¿Qué necesitamos para ver la lluvia?

    No hacen falta telescopios, ni prismáticos, debido a que al tener aumentos, sólo nos permiten ver unas regiones concretas y pequeñas del cielo, necesitamos el mayor ángulo posible de visión, y nuestros ojos sin ayuda óptica es lo ideal. La mejor forma de ver el espectáculo, es tumbado, con algo de abrigo y además tener los menores obstáculos posibles, es muy positivo tener un horizonte despejado y mirar acia el noroeste en la constelacion de Perseo, tan sólo con nuestros ojos !!!!!!.


¿Qué llevar? 

    A pesar de las Perseidas se producen en pleno verano, es conveniente llevar ropa de abrigo y calzado adecuado si vamos a salir al campo. Es muy importante llevar una tumbona o una colchoneta o mantas para estar tumbados y mirar hacia arriba sin tener que adoptar una molesta postura que nos puede provocar daños en el cuello si estamos sentados o de pie. Comida y bebidas. Linternas, una con luz roja para que no nos deslumbre la luz cuando tengamos que mirar los mapas celestes (por ejemplo) y otra de color blanco para poder ver en la oscuridad cuando tengamos que desplazarnos.

Y ya sabes, por cada estrella que veamos, un deseo !!!!

 




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