Júpiter es el quinto planeta del sistema solar en orden de distancia al Sol y el mayor de todos los planetas del sistema solar. Conocido por su gran mancha roja, una gran tormenta en su atmósfera que ha sido observada durante siglos, Júpiter también tiene un gran número de lunas, incluyendo a Europa, Ganimedes y Calisto, que son tres de las mayores lunas en el sistema solar.
La historia de la observación de Júpiter comienza en la antigüedad, cuando los antiguos astrónomos lo observaron a simple vista y lo registraron en sus registros, conocido en la mitología por su papel como protector de la justicia y la ley, y también es el dios de la fertilidad y del ciclo de la vida. Se le atribuyen muchos mitos y leyendas, incluyendo la historia de cómo derrocó a su padre, Saturno, para convertirse en el rey de los dioses.
Debido a su gran tamaño y su cercanía a la Tierra, es uno de los planetas más fácilmente visibles con un telescopio o a simple vista. Júpiter es visible en el cielo nocturno durante gran parte del año y puede ser identificado por su color amarillo y su brillo intenso. Es posible ver las lunas de Júpiter con un telescopio de buena calidad.

