La idea de que la edad oscura fue un periodo en el que no pasó nada, es errónea y una de las razones de que se consolidara esta idea fue que sólo mirábamos a Europa. Si hubiéramos mirado con una perspectiva global, habríamos comprobado una y otra vez que las ideas viajan entre culturas.
La astronomía ya estaba muy asentada en lugares como India y China y ahora se les sumaba una nueva cultura también ávida de estudiar los cielos, el islam.
Durante cientos de años oriente preservó conocimientos clásicos, que de otro modo se habrían perdido para siempre. En Europa occidental ya no era posible acceder a la inmensa mayoría de la obra de Ptolomeo y de Aristóteles, ni a la ciencia matemática de la antigua Grecia, hasta el siglo XII más o menos.
Usando
instrumentos como el astrolabio los astrónomos islámicos sumaron sus propias
observaciones a los datos acumulados durante siglos de investigación, algunos
se dedicaron perfeccionar el modelo de Ptolomeo, añadiendo nuevos cálculos para
que siguiera siendo útil, pero otros tenían ambiciones más radicales y buscaban
la manera de prescindir de los apaños de Ptolomeo.
A partir del siglo
XI en adelante a través del comercio y la guerra, los textos antiguos empezaron
a regresar al oeste en forma de traducciones islámicas y entraron en un
panorama transformado por la fuerza dominante en Europa, El Cristianismo.
El cristianismo,
en el campo de la astronomía, aunque hubieran perdido la ciencia de Ptolomeo,
su modelo aún resistía gracias a que con el paso del tiempo, los cristianos
habían encontrado la manera de conciliar con sus creencias, en el cosmos
cristiano el factor fundamental es que todo ha sido creado y está regido por
Dios.
Como el cielo
tenía que estar en alguna parte, existía la convención de situarlo y más allá
del reino de las estrellas y si dios debía tener un lugar físico en el
universo, el demonio también debía tener el suyo.
El modelo de
Ptolomeo ofrecía la solución ideal, el infierno estaría situado en el centro de
la tierra, para explicar el lugar de satanás en el cosmos la iglesia se remitió
a las escrituras.
“...hubo una
guerra en el cielo, Miguel y sus ángeles se enfrentaron al dragón
y el dragón luchó
y sus ángeles con él, pero no lograron vencer….
...y no había ya
lugar para ellos en el cielo, el gran dragón, la antigua serpiente que se llama
demonio y Satanás, el cual engaña al mundo entero, fue arrojado a la tierra y
sus ángeles fueron arrojados con él. “
Una vez que dios y el demonio
tuvieron asignados sus respectivos sitios, el retorno a la obra escrita de
Ptolomeo ayuda a cimentar la visión cristiana del cosmos y a revelar la
perfección matemática del universo de Dios, este conocimiento redescubierto no
tardó en incorporarse a bellos objetos y máquinas increíbles como el reloj de
Praga, el reloj astronómico más antiguo del mundo que aún funciona.
A partir del siglo XIV, Europa
occidental entró en una edad de oro del conocimiento impulsada por el
redescubrimiento del arte, la literatura y la ciencia de la edad clásica. El
Renacimiento.
Pero junto al respeto por el pasado, el Renacimiento promovía un nuevo pensamiento radical en el cual podían surgir ideas revolucionarias en los lugares más improbables, como la mesa de un cargo eclesiástico llamado Nicolás Copérnico.
Copérnico llevó todo lo que había aprendido en Italia a su patria Polonia, donde construyó su propio observatorio. A medida que avanzaba en su trabajo, cada vez estaba más convencido de que el cosmos de Ptolomeo no sólo era excesivamente complicado, sino que tenía defectos fundamentales, así que en lugar de reparar un modelo que se tambaleaba lo sustituyó del todo por una nueva y revolucionaria teoría.
En 1543, pocos meses antes de su
muerte, Copérnico recurrió a la prensa, su nuevo y radical planteamiento
desafiaba a los lectores a cuestionar el pensamiento oficial durante siglos.
La tierra dejó de ocupar el
centro del cosmos, para unirse finalmente al resto de los planetas, trazando
una órbita alrededor del destellante núcleo del modelo de Copérnico, el Sol.
Tras décadas de duro trabajo
Copérnico había cambiado el universo.
Pero el nuevo modelo de Copérnico
no cambiaba lo que veíamos en el cielo, era lo más lejos que podía alcanzar
nuestro entendimiento a través de complejas matemáticas y observaciones a
simple vista.
Para salir de ese estancamiento
hizo falta un invento revolucionario que cambiaría la astronomía para siempre,
El telescopio.
El telescopio, es el primer
instrumento científico que sirve de extensión de los sentidos humanos. Los
telescopios han transformado nuestro conocimiento del universo revelando los
distantes secretos del espacio a todo el que se moleste en mirar. pero el
invento que reescribió nuestra comprensión de los cielos, había nacido con unas
aspiraciones mucho más modestas.
En 1608 Hans Lippershey inventa
el catalejo holandés, sirve para ver cosas de cerca y lo presenta para su
venta, patentado en los países bajos . el catalejo era útil para avistar barcos
o examinar paisajes, pero poco más. Cuando llegó la noticia del invento a
Venecia, un científico genial vio una
oportunidad. se llamaba Galileo Galilei.
En Venecia Galileo decide que va
a mejorarlo y adquirir notoriedad por ello. Galileo se dio cuenta de que aquel
telescopio rudimentario podía transformar su manera de observar el firmamento.
A través de su telescopio galileo también descubrió objetos completamente
nuevos en el firmamento.
Observó por primera vez con su
telescopio que júpiter tenía lunas orbitando a su alrededor, algo que no era
posible ver a simple vista, aquello significó un gran avance para la
astronomía, porque se había descubierto que la tierra no era el único objeto
con lunas orbitando a su alrededor. Con su telescopio Galileo había hecho más
descubrimientos que varias generaciones de astrónomos juntas y ahora estaba
seguro de tener la prueba de que el modelo oficial del cosmos para la iglesia
estaba equivocado.
A partir de 1610 empieza a
correrse la voz sobre los descubrimientos de Galileo, que le hacen entrar en
conflicto con una de las instituciones más poderosas de la historia. La iglesia
Católica Romana se aferraba con fuerza al modelo de Ptolomeo del universo y de
toda la cosmología extraída de la Biblia cristiana.
Galileo estaba cuestionando la
lectura de la biblia según la iglesia y en concreto dice cosas como que no se
puede ir a la biblia y escoger breves pasajes para hablar de ciencia, la
ciencia tenía entidad propia.
Un tribunal como el de la
inquisición, establecido para acabar de raíz con ideas peligrosas y amenazas a
la iglesia, por todos los medios necesarios, tenían a Galileo en el punto de
mira, la iglesia había reaccionado a la amenaza que representaban las nuevas
ideas científicas. Galileo no podía enseñar la teoría de un cosmos centrado en
el sol y todos los escritos de Copérnico fueron prohibidos.
Durante más de un decenio Galileo
guardó sus ideas en un cajón, hasta que galileo aprovecha lo que considera un
golpe de suerte, uno de sus amigos y mecenas, Maffeo Barberini es nombrado Papa
con el nombre de Urbano VIII. Galileo ahora tiene un amigo que ostenta la
máxima dignidad en el mundo y piensa que eso le da cierto margen de actuación,
así que empieza a escribir su diálogo sobre los dos grandes sistemas del mundo,
que eran el de Ptolomeo y el de Copérnico.
Presentando ambos modelos del
cosmos, Galileo esperaba evitar una visita de la inquisición, pero erró
gravemente los cálculos.
Volvió a ser emplazado en Roma y
sometido a juicio. El 22 de junio de 1633 Galileo fue declarado culpable de
herejía y el resultado del juicio es que Galileo es puesto bajo arresto
domiciliario para el resto de su vida, con la orden de no volver a publicar ni
escribir sobre el modelo de Copérnico nunca más.
La iglesia católica mantuvo la
prohibición de las teorías heliocéntricas durante casi 200 años, pero el genio
ya no volvería a meterse en la lámpara y esta vez Galileo no se quedó callado.
Se dedica a utilizar una red de discípulos y contactos por toda Europa para
difundir discursos acerca de dos nuevas ciencias, la física tras el
Copernicanismo. La física que demostrara su
filosofía Copernicana.
El telescopio significaba que
cualquiera ya podía observar el firmamento y ver lo que Galileo había visto y
otros astrónomos sumaron su voz a la de él, abrazando y compartiendo ideas
nuevas. Juntos, su investigación dio paso a una nueva era de la astronomía
científica que terminaría desterrando las ideas del pasado y nos acercaría más
que nunca a una verdadera comprensión de nuestros cielos.





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