Venus
y Júpiter los objetos más brillantes en el firmamento.
Miras
por la ventana, levantas la vista al cielo y de repente… ves algo
que te llama la atención, algo que hace que te invada la
curiosidad!!!
¿Qué
estrella es esa que brilla con tanta intensidad? ¿Por qué brilla
tanto? ¿Qué es?
Cuando
cae la noche, el firmamento nos muestra su rostro, una cúpula
espectacular, llena de miles de estrellas, una cúpula bajo la que
muchos se han prometido amor eterno, otros han pedido inconfesables
deseos… y en la que todos hemos soñado alguna vez.
En
una noche oscura sin luna, despejada de nubes, podremos observar a
simple vista alrededor de unas 2000 estrellas, todas pertenecen a
nuestra propia galaxia, la Vía
Láctea. Esta cantidad de
estrellas es un número insignificante e irrisorio, ya que, sólo en
la Vía Láctea,
se encuentran unos 300 mil
millones de estrellas y en el
universo se calcula que
existen unos 100 mil millones
de galaxias, ni podemos hacer
la cuenta, porque son números que escapan de la percepción humana.
Pero
no todo lo que vemos en la noche son ”estrellas”.
También podemos observar la
Luna, satélites artificiales, la Estación Espacial Internacional
(I.S.S.) cometas, estrellas fugaces y planetas
que componen nuestro Sistema
Solar. Precisamente son:
MERCURIO, VENUS, MARTE,
JÚPITER Y SATURNO.
Cómo
podemos identificarlos:
Una
de las cosas a tener en cuenta es que la luz que reflejan los
planetas “no parpadea”
(los planetas no emiten luz propia), sin embargo, los rayos de luz
provenientes de las
estrellas, se ven afectados por las distintas capas de aire de
nuestra atmósfera,
que los alteran de 10 a 20 veces por minuto. Por eso, a simple vista,
las estrellas parecen
“temblar”.
Otro
dato a tener en consideración y posiblemente el más revelador, es
que los planetas varían su
posición en el firmamento con respecto a las estrellas debido a su
órbita alrededor del sol. De
ahí el nombre de planeta
que proviene del griego y significa “errante
o vagabundo”
Mercurio
y Venus son los únicos
planetas visibles al atardecer pues sus órbitas están en el
interior de la órbita de la
Tierra entorno al Sol.
-
Venus es el más prominente, el tercer objeto más brillante (debido a su atmósfera de ácido sulfúrico) después del Sol y la Luna.
-
Mercurio es más difícil para ver debido a su cercanía al Sol.
-
Marte está en su máximo brillo cuando está opuesto a la Tierra, lo que sucede cada dos años.
-
Júpiter y Saturno son los más grandes de los cinco planetas aunque como están más lejos reciben menos luz del Sol. Sin embargo Júpiter es el más brillante después de Venus.
La
luminosidad de Saturno
es aumentada por sus anillos. Éste refleja luz hacia la Tierra
dependiendo del grado de inclinación de la eclíptica. De todas
formas, los anillos no son lo suficientemente brillantes como para
verse desde la Tierra.
-
Urano es visible sólo en noches muy claras pero, a diferencia de los planetas a simple vista, es menos luminoso que cientos de estrellas y sólo se puede saber su existencia con telescopios.
-
Neptuno el mas lejano de todos, es el mas difícil de observar, es necesario telescopio.
El
cielo nocturno es un reflejo de la belleza de lo que nos rodea, un
recordatorio de lo pequeños que somos. Es un toque de humildad.
Una
visión que nos invita a reflexionar, a pensar quienes somos y hacia
dónde vamos, un cielo que nos pide que soñemos y que quiere que lo
exploremos.


El espacio es infinito,sin límites, y nuestro día a dia está constantemente marcado por límites. Esperando el siguiente.
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